La experiencia de la maternidad a los 40

Tres historias para acercarnos a la experiencia de la maternidad a los 40

“Había escuchado que no podías tener un hijo después de los 40 años, pero conocía a muchas mujeres que quedaron embarazadas posterior a esa edad sin problema”, relata Mónica, una mujer colombiana de 47 años y madre de 3 hijos de 20, 16 y 7 años, este último gestado cuando ella estaba en sus cuarenta.

Como Mónica, muchas mujeres se han convertido en madres después de los 40 años sin planearlo, pero también ha surgido una tendencia de mujeres que deciden posponer la maternidad hasta esa edad de manera voluntaria, por razones profesionales, sociales y económicas, y porque ahora tienen la posibilidad de realizarse tratamientos de reproducción asistida que les permiten planear su maternidad a futuro.

Aunque con frecuencia las mujeres tienen hijos en esa etapa de la vida, persisten muchas preguntas al respecto. Por ello, Plan M habló con tres mujeres que contaron su experiencia sobre la maternidad después de los 40 años: los mayores miedos, las lecciones más importantes y las ventajas de la crianza a esa edad.



1. “Aunque me sentía más cansada, a esa edad tuve la posibilidad de dejar de trabajar y enfocarme en mi embarazo”

Mónica Pinzón, ama de casa, 47 años



Mónica siempre ha cuidado su salud: baila, come alimentos naturales y casi nunca toma alcohol. Ella cree que esto hizo la diferencia cuando quedó embarazada a los 40 -aunque esto no es una constante en todas las mujeres-. “No tuve miedo cuando el doctor me dijo que los mareos se debían a que se estaba formando una nueva vida en mi útero, pues sabía que mi cuerpo estaba saludable, en todas las condiciones para tener un bebé”, aseguró.

A pesar de eso, Mónica sí noto la diferencia entre tener hijos a los 20 años, como ocurrió con los primeros dos, y estar embarazada a esa edad. “Esta vez me sentía más cansada y a los tres meses dejé de trabajar. Pero tuve esa posibilidad porque a esta edad tienes mucha más estabilidad económica y libertad para tomar ese tipo de decisiones”, dijo.

Aunque a Mónica la maternidad a los 40 le llegó por sorpresa, hoy en día muchas mujeres deciden tener hijos a esa edad, luego de haberse enfocado en su desarrollo económico y profesional. Sin embargo, muchas lo hacen a través de tratamientos de reproducción asistida, pues luego de los 35 años el número de óvulos empieza a disminuir, por lo que la probabilidad de tener hijos disminuye en comparación con los 20 o 30 años.

Con el paso del tiempo, también aumenta la probabilidad de que el feto desarrolle alguna condición como síndrome de down. Esto lleva a algunas mujeres que quieren posponer la maternidad a congelar sus óvulos cuando son más jóvenes, para evitar riesgos genéticos, dados por la disminución de calidad de los óvulos.

Para Mónica, esa probabilidad se convirtió en un temor real cuando un examen médico salió “mal”: “me hicieron un examen para corroborar que mi bebé estaba bien, pero los resultados no salieron como esperaba el doctor. Aunque no pudieron definir si mi hijo tenía alguna enfermedad congénita, sabíamos que era una posibilidad”.

Al final, el bebé nació completamente sano y está cerca de cumplir los 7 años. Aunque la maternidad luego de los 40 ha significado un reto para Mónica, también se ha convertido en la oportunidad de criar a un hijo desde otra perspectiva. “Mi esposo y yo somos mucho más tranquilos con el tercero en comparación con los dos primeros, pues tenemos mucha más experiencia. Gracias a eso ha sido una experiencia tranquila y linda, pues mis hijos mayores ya tienen la vida hecha, en cambio el chiquito siempre está con nosotros”, concluye Mónica.

Sabías que... cuando una mujer envejece sus óvulos empiezan a tener mayor o menor cantidad de cromosomas. En caso de que estas células sean fecundadas, es probable que terminen en un aborto espontáneo o que los hijos presenten alguna anomalía congénita como Síndrome de Down.

2. “Adrián nació a mis 43 años y ha sido mi embarazo más fácil”

Sonja mastanjevic, ama de casa, 50 años



Sonja se enamoró de un colombiano en los años 80 mientras trabajaba en un barco mercante que viajaba de Norteamérica a Europa. “Nunca en mi vida pensé que terminaría viviendo en Colombia, un país que desconocía por completo”, afirma esta croata de 50 años, oriunda de Split, una ciudad al sur del país europeo.

A sus 22 años fue madre por primera vez y lo volvió a ser a los 25. “Creo que la edad adecuada para ser madre es a los 30; sin embargo, no veo problema en quienes han decidido ser madres de mayor edad o más jóvenes, como es mi caso. La maternidad es una historia de amor que cada una vive a su manera”, afirma.

La felicidad tocó las puertas de su hogar nuevamente cuando tenía 43 años con un embarazo planeado gracias al cual nació Adrián. “Mis primeros embarazos estuvieron rodeados de la experiencia de vivir en un país ajeno a mis tradiciones; para ese entonces, estaba recién casada y no hablaba bien español. El embarazo de Adrián fue totalmente diferente, teníamos una economía fuerte en la casa, ya nos estábamos pensionando y eso permitió que disfrutara más y me sintiera muy tranquila”, relata Sonja.

“En comparación con mis dos primeros embarazos este ha sido el más fácil”, agrega. “Estuve tranquila en casa los 9 meses, la ida al hospital fue rápida, cuando menos lo pensaba ya estaba de vuelta en mi cama con Adrián en mis brazos. Creo que es importante que las mujeres escojan momentos de sus vidas en donde la tranquilidad sea lo primordial para vivir esta experiencia”, concluye.

Sabías que… En la edad reproductiva -de los 15 a los 50 años aproximadamente -, el sistema reproductivo femenino se prepara cada mes para un posible embarazo. Biológicamente las mujeres pueden quedar embarazadas hasta antes de la menopausia, pero desde los 30 años su cuerpo empieza a cambiar y la probabilidad de un embarazo va disminuyendo.

3. “La madurez y experiencia me han dado la posibilidad de disfrutar más a mi hija, compartir y apoyarla en todo”

Rosa Nidia Ortíz, economista, 55 años



“Siempre tuve la claridad de que primero debía ser profesional antes de ser madre, mi primer embarazo fue a los 25 años, no fue planeado, pero tengo la satisfacción de que ya había alcanzado mi título universitario”, cuenta Rosa.

Para esta bogotana de 55 años la edad ideal para convertirse en madre es a los 30 años, ya que cuando nace un bebé todos los esfuerzos deben estar concentrados en sacarlo adelante, desde su punto de vista. Su embarazo a los 45 años la tomó totalmente por sorpresa: “tuve una cita de control por desorden en mi período, a raíz de esto me ordenaron la prueba de embarazo y salió positivo. La primera reacción fue de angustia de pensar en las consecuencias que tendría esto en mi salud o en la del bebé”, relata.

Las creencias alrededor de la maternidad después de los 40 años se convirtieron en una carga para ella mientras estaba embarazada. “Me decían que corría el riesgo de que el bebé tuviera complicaciones como Síndrome de Down o malformaciones y riesgo para mi vida al ser la madre. Además, la EPS dijo que era un embarazo de alto riesgo y estaba todo calculado para ser atendido en la Clínica de la Mujer por los problemas que podíamos enfrentar; sin embargo, la bebé nació unos días antes de lo pronosticado, en condiciones normales y por parto natural”, contó Rosa.

Aun así, en su experiencia como madre después de los 40 sí ha sentido que la energía no es la misma y que el cansancio físico y emocional aumenta frente a todo lo que falta por hacer con la bebé, como estudiar.

Sabías que… A los 30 años el número de óvulos puede caer al menos en un 90%, y para los 40 años, las mujeres pueden tener 10 veces menos óvulos almacenados en los ovarios que cuando tenían 25 años.

Fuentes:

PlanM. 5 cambios en el aparato reproductivo femenino con la edad.